Diversidad lingüística y cultural y experiencias internacionales Gestión, transición democrática y respeto de los derechos Humanos

Los actores de la diversidad cultural, coincidiendo con la organización, en Marrakech, del Foro Mundial de Derechos Humanos, están llamados a confrontar sus experiencias respectivas y a exponer sus conocimientos, tomando en consideración la ley y las referencias internacionales de derechos Humanos. La cuestión forma parte, en efecto, de las preocupaciones nucleares de varias instancias de Naciones Unidas y suscita numerosos debates en el Norte y en el Sur, movilizando actores muy diversos.

Este debate se desarrolla cuando la región conoce unos cambios importantes. Como consecuencia de estos últimos, surgen nuevas constituciones, todas con referencias a los compromisos internacionales tomados por los Estados en el dominio de los derechos Humanos. En este contexto, y a pesar de la multitud de experiencias prácticas de los países y los diferentes contextos políticos, la problemática de la identidad, en relación con los derechos Humanos, sigue siendo un tema que necesita una mayor reflexión, una mayor defensa y una mayor protección jurídica, sobre todo, tomando en cuenta que este debate, más allá de la promoción de la lengua de origen o de la cultura de origen y su protección, afecta a cuestiones históricas, civilizacionales y al derecho a la existencia.

Las experiencias sudamericanas y canadienses han demostrado su eficacia, convenciendo a las instancias onusianas de derechos Humanos a tomarlas en consideración, y han desembocado en la adopción de declaraciones y de programas especiales en este sentido.

Las experiencias internacionales de la gestión de la diversidad lingüística y cultural son múltiples. Constituyen en sí mismas una fuente de riqueza para la implantación de nuevas experiencias, respetando la especificidad de cada una de ellas. Marruecos forma parte de la dinámica de la diversidad cultural y de los derechos culturales. La cuestión amazigh ha sido abordada según diferentes perspectivas. Tanto desde el punto de vista de la Declaración universal de los derechos de los pueblos autóctonos, como desde la perspectiva de los Principios del pluralismo cultural y lingüístico. El Convenio internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial (CERD) estipula que cada persona tiene derecho de expresarse, de realizar sus trabajos y de publicarlos en la lengua de su gusto y, en particular, su lengua materna. La responsabilidad de los Estados está establecida en este sentido. Deben elaborar políticas públicas y programas adecuados para la gestión de la diversidad cultural.

La lengua y la cultura amazigh en África del Norte, sufren la marginalidad voluntaria desde hace decenios. También padecen un contexto político que considera la unidad nacional tributaria de la unicidad de la lengua y de la cultura. En Marruecos y en otros países del Norte de África, el pluralismo lingüístico y la diversidad cultural, han estado siempre descartados. La gestión y las iniciativas de las asociaciones del movimiento amazigh y de otras fuerzas democráticas, han conseguido la oficialización de la lengua amazigh. Sin embargo, la implementación de dicha oficialización, integrando la lengua amazigh en la enseñanza, en los medios y en la vida pública, no ha empezado aún.

La integración en algunos países, como es el caso de Marruecos, de la diversidad lingüística y cultural, es un compromiso sereno en la concretización del proceso democrático en curso. El trabajo en beneficio del reconocimiento y de la protección de todos los componentes de la identidad nacional y de su promoción, sin discriminación alguna, reforzará la participación de los ciudadanos/as en la toma de las decisiones y en las políticas públicas.

En este sentido, este foro temático aspira a profundizar la reflexión sobre la diversidad cultural y lingüística. Confronta las diferentes experiencias universales e incita el análisis del recorrido del movimiento de los derechos Humanos sobre la cuestión y las expectativas del futuro. Para ello, toma en cuenta los cambios que conoce el mundo, fundamentalmente en lo que concierne el dilema global/local, universal/específico.

Los países de África del Norte necesitan hacer un balance sobre su experiencia emergente en la gestión democrática de la diversidad cultural y de diseñar objetivos que refuercen los recientes logros. Por eso, el foro propone abordar los ejes siguientes:

  1. sistema normativo nacional e internacional de gestión de la diversidad cultural, compromisos de los Estados y medios implementados;
  2. recorrido de los movimientos de los derechos Humanos y de los pueblos en la lucha por la democracia y los derechos Humanos;
  3. mecanismos constitucionales y jurídicos para la protección de la diversidad lingüística y cultural en la región de África del Norte;
  4. experiencias y prácticas internacionales sobre la gestión de la diversidad cultural y del pluralismo lingüístico
  5. papel de los actores de derechos Humanos y de los actores civiles en la gestión democrática de la diversidad lingüística y cultural.

El foro temático Diversidad lingüística y cultural y experiencias internacionales está organizado por la Red AZETTA, en colaboración con la Federación nacional de asociaciones amazigh (FNAA).