Dinámicas migratorias: En la encrucijada de las experiencias y las perspectivas

El foro temático migraciones, que tendrá lugar en Marrakech, dentro del Foro Mundial de Derechos Humanos, en noviembre de 2014, se centrará en las diferentes facetas del fenómeno migratorio en sus realidades vividas, sus complejidades y sus dimensiones prospectivas. No pretende ni agotar ni abarcar el conjunto del fenómeno en su dimensión universal. Pero se propone como un espacio de testimonio, de confrontación, de puntos de vista y de debates fructuosos.

Este espacio temático incluye en su orden del día cuatro enfoques, que permiten cernir la complejidad del fenómeno y que acabarán entrecruzándose, para permitir el intercambio y poner en común la variedad de sus experiencias respectivas. La ambición se propone a encajar las reflexiones y el análisis crítico de la dinámicas sociales, políticas y culturales en las políticas migratorias y sus consecuencias sobre los derechos fundamentales, las migraciones, las discriminaciones y las organizaciones de migrantes, resaltando, de manera notable, la cuestión de las mujeres migrantes, cuya situación y perspectivas inéditas reclaman una atención particular y unos cambios de paradigma necesarios.

Es fundamental una reflexión rigurosa sobre las políticas migratorias y sus consecuencias sobre el respeto de los derechos fundamentales. En efecto, la construcción de los muros reales y simbólicos en las fronteras, y la utilización del encierro como instrumento de gestión de los flujos migratorios producen consecuencias directas e indirectas sobre los derechos fundamentales de los migrantes y los solicitantes de asilo. Como consecuencia de esto último, surge el crecimiento de la xenofobia y la multiplicación de las discriminaciones que se nutren de dichas políticas de exclusión y favorecen la fuerte subida de las corrientes políticas extremas, que utilizan el racismo y el miedo al otro, como principal argumento electoral.

Las consecuencias son, a veces, humanamente dramáticas. Cada vez asistimos a un mayor crecimiento de muertes en las travesías inciertas, la multiplicación de los centros de encierro de los extranjeros, la detención de niños y de familias y las víctimas de la trata de personas. La delegación, cada vez más frecuente en algunos países, de la gestión de estos lugares de infra-derecho al sector privado se generaliza, con elementos de responsabilidad, que no encuentran respuesta en el derecho internacional.

 

Ante la cuestión de la inmigración, de la integración y de las discriminaciones, la situación exige establecer un balance que ponga de relieve una visión significativa de la situación en el norte y en el sur del hemisferio y que ofrezca unos paradigmas de análisis pertinentes y algunas pistas de acción que puedan ser practicadas por la mayoría de las partes implicadas. Los nuevos elementos espaciales, económicos, sociales, jurídicos y políticos empujan a esta reflexión y este enfoque hacia la vía de la evolución del proceso migratorio. Las políticas públicas que van a ser estudiadas en el marco de este Foro, así como las buenas prácticas que surjan del mismo, no conciernen únicamente a los países del Norte y del Sur de Europa y de los EEUU, sino al cuestionamiento de las prácticas observadas en Medio Oriente, en Australia, México, así como en los países de África Subsahariana. También, se abordarán diferentes cuestiones relativas a la defensa de los inmigrantes, analizando los problemas en su origen, y aprehendiendo la dimensión de la complejidad del reto dentro de un marco global. Pero también es necesaria la reflexión sobre la reconfiguración espacial y sobre los juegos y los retos de los diferentes actores y la posición, inconfortable, de los países que tienen contacto directo con el fenómeno, particularmente los países del Magreb.

Con los debates sobre las mujeres migrantes, se propone destruir los lugares comunes. Cuando se trata de la mujer migrante, efectivamente, a menudo, se tiende a centrarse sobre la cuestión de las trabajadoras domésticas o a los circuitos de la trata de personas y a sus reclutadores poco escrupulosos. Veremos que el tema de las mujeres migrantes incluye cuestiones mucho más amplias. En muchos países de residencia, las mujeres se han convertidos en actrices ineludibles del cambio: constituyen, a la vez, el eje de los procesos de integración y de preservación de las culturas de origen. En los países del Norte y del Sur, las mujeres reafirman su presencia y desempeñan un papel de liderazgo en la vida económica, social y política. Se emancipan gracias, fundamentalmente, a la enseñanza y se apropian de su devenir. Las mujeres migrantes, que trabajan poco, se implican, en adelante, en todos los sectores del mercado de trabajo: de la obrera agrícola a la ingeniera de alto nivel. Son adelantos ciertamente significativos, pero que no pueden tapar las numerosas situaciones donde la mujer migrante sigue ocupando espacios de precariedad preocupante. Son estas relaciones sociales y políticas en el seno de la diversidad de las sociedades donde viven dichas mujeres migrantes, las que serán analizadas con el objetivo de debatirlas con lucidez y voluntad.

A través de la participación de la plataforma de asociaciones y comunidades de inmigrantes subsaharianos en el debate, se analizarán los principales fundamentos de los derechos Humanos, con vistas de generar una nueva dialéctica que corresponde a la reciente política migratoria del Reino, en materia de integración, sobre todo en lo que afecta al respeto de los migrantes, conforme a la ley.

Estas cuatro temáticas, que constituyen lo esencial del foro migraciones, se van a articular y combinarse, tanto en el contenido, como en la organización del espacio y del tiempo impartido, para permitir al público de obtener una visión lo más clara posible de los retos, con la finalidad de que cada uno pueda participar y contribuir con sus propias reflexiones y propuestas.