La abolición de la pena de muerte, una dinámica universal

La abolición universal de la pena de muerte está en marcha. En la actualidad, en el mundo, más de los dos tercios de los Estados renuncian a la ejecución de la pena y son abolicionistas de una forma u otra. 98 países la rechazan para todos los crímenes, cuando hace cuarenta años 161 la aplicaban.

La tendencia mundial de la abolición se ha acentuado notablemente este último decenio, gracias a la emergencia y el refuerzo de un movimiento abolicionista mundial dinámico, que ha podido asociar y coordinar los esfuerzos de los Estados, de las organizaciones internacionales y de la sociedad civil, para progresar en su objetivo último: vivir en un mundo sin pena de muerte.

Encarnado por las 155 asociaciones que componen la Coalición mundial contra la pena de muerte, este movimiento abolicionista trabaja para que todos los países que aún no la han abolido, ratifiquen el décimo Protocolo facultativo del Pacto internacional de los derechos civiles y políticas relativas a la abolición de la pena de muerte (OP2) y adopten las legislaciones penales exentas de la pena capital, o conforme a las normas internacionales relativas a la misma. La Coalición incita a los gobiernos a apoyar las resoluciones de la Asamblea General de la Naciones Unidas, relativas a la instauración de una moratoria universal sobre las ejecuciones. Un nuevo voto está previsto para diciembre del 2014.

El movimiento universal para la abolición se manifiesta también a través de la organización desde el año 2000, de una serie de congresos regionales e internacionales contra la pena de muerte, bajo los auspicios de Juntos contra la pena de muerte (CMCPM), por el Día mundial contra la pena de muerte, celebrada el 10 de octubre, e impulsada por la Coalición mundial y por el evento Cities of life, que organiza cada año San Egidio, el 30 de noviembre.

A pesar de los notables avances realizados, queda por superar numerosos retos.

En Marruecos, la dinámica abolicionista avanza progresivamente gracias a la existencia de un movimiento estructurado, agrupado en la Coalición marroquí contra la pena de muerte (CMCPM), la Red de Diputados y la Red de abogadas/os contra la pena de muerte, creadas recientemente. Esta acción está fuertemente apoyada por el Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH), cuya posición respecto a la abolición es expresada solemnemente.

Este movimiento continúa su acción para que el país ratifique la OP2, reforme su legislación penal en vistas de la abolición y también para la institucionalización de la moratoria, apoyando los esfuerzos onusianos en favor de la instauración de una moratoria universal sobre las ejecuciones.

La organización del II Foro Mundial de Derechos Humanos es una nueva oportunidad que se ofrece a los actores abolicionistas a nivel mundial, regional y nacional para coordinar sus esfuerzos, alimentar los debates públicos, desarrollar estrategias comunes, reforzar la capacitación de sus actores, intercambiar las buenas prácticas, lanzar llamamientos, para alcanzar la abolición.

Paralelamente, el Comité de pilotaje de la Coalición mundial contra la pena de muerte se reunirá para lanzar oficialmente la Coalición del Maghreb contra la pena de muerte.

Este foro temático surge como propuesta del movimiento abolicionista marroquí (Coalición marroquí contra la pena de muerte, la Red de diputados contra la pena de muerte, la Red de abogadas/os contra la pena de muerte), en colaboración con la Coalición mundial contra la pena de muerte (WCADP) y Juntos contra la pena de muerte (ECPM).