Derecho a la comunicación para todos Los medios alternativos y comunitarios: Acción estructuradora de la democracia y de la ciudadanía

El derecho a la comunicación para todos constituye uno de los fundamentos de las reivindicaciones y manifestaciones de masas en favor del cambio y de la consagración de los Derechos Humanos, universalmente reconocidos, particularmente en las sociedades del sur. Este derecho que desarrolla y redimensiona el derecho a la información, pactado en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, está ubicado en el centro de todas las formas de movilización social y política de la vida pública.

Los jóvenes, las mujeres y los grupos minoritarios o marginados, líderes de estas movilizaciones, reivindican ese derecho, a través de la apropiación de los diferentes medios e instrumentos de comunicación que permiten, tanto los nuevos medios, así como los tradicionales. El reclamo de este derecho moderno procede fundamentalmente del derecho de todo ciudadano al acceso a la información. Asumido legalmente por unos cien países, el derecho de acceso a la información, constituye el centro de gravedad alrededor del cual puede extenderse y desarrollarse una comunicación para todos y por todos, concreta y real.

La democratización de la comunicación, fundamental para la credibilidad necesaria y la indispensable perennidad de la democracia, supone ante todo la apropiación de todos los medios de información y comunicación existentes en la sociedad, por parte de los ciudadanos. Las comunidades, los grupos y las asociaciones, son actores que pueden llevar a cabo y garantizar la apropiación de los medios y de los TIC. Sin dicha absorción, ni el derecho a la información, ni el derecho a la comunicación (participativa), pueden ser verdaderamente implementadas y servir al arraigo efectivo de la democracia en las sociedades que aspiran a la misma, como es el caso de las sociedades del Sur.

Ésta es la razón que anima a muchos militantes de los medios de comunicación alternativos, comunitarios y asociativos, a constituirse en redes, para llevar a cabo estrategias de lucha, de defensa, de formación, de coordinación, de solidaridad activa, de conexión de redes sociales y de intercambio de competencias y de contenidos. Dicha interacción proyecta difundir su reivindicación en todo el mundo. Se trata de la causa de la información y de la comunicación ciudadanas, tal como la genera dicha militancia.

El FMDH es una excelente oportunidad para los actores de los medios alternativos y comunitarios. Constituye un espacio de intercambio de experiencias, de coordinación, de cooperación, de sensibilización y de movilización, en favor de la aplicación del derecho a la comunicación y al desarrollo de estos medios. En esta perspectiva, las asociaciones pioneras de esta dinámica, planifican habilitar un espacio dedicado a los medios alternativos y comunitarios dentro del Foro de Marrakech. El espacio se llamará el Derecho a la comunicación para todos. Tendrán como lema Los medios alternativos y comunitarios: Una palanca estructuradora para la democracia y la ciudadanía.

Este proyecto está organizado (la lista no es exhaustiva), por la Asociación mundial de radios comunitarias (AMARC), FMAS/Portal de la sociedad civil, Magreb Machreck, E-joussour (Marruecos), Sindicato tunecino de radios libres (Túnez), Instituto Panos de África Occidental (Senegal), Ciranda, Intervoces (Brasil), Ritimo (Francia), UPP, COSPE, YABASTA(Italia), Centro Andaluz (Egipto), Radio Dahria(Palestina), Amman net (Jordania), Mujeres en comunicación ( Argelia), Opinión Internacional.