LA CIUDAD Y LOS DERECHOS HUMANOS

Los hombres y las mujeres son la esencia de la ciudad. Tanto los ciudadanos, como los actores urbanos, tienen el derecho a la dignidad, a un marco de vida decente y al acceso a los servicios primordiales, en especial, la educación, la salud, la vivienda, el empleo, el transporte público y la seguridad. A todos los elementos que participan en el derecho a la ciudad.

Estos derechos están protegidos por los marcos normativos nacionales (el artículo 31 de la Constitución marroquí del 2011) e internacionales, tales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, los Pactos de 1966 y las declaraciones sobre el medio ambiente y el desarrollo sostenible (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el desarrollo sostenible, Rio +20, 2012), los Objetivos del Milenio para el desarrollo y la Agenda del desarrollo post- 2015.

La prosperidad del ser humano, en general, y en la ciudad, en particular, está simbolizada por la relación entre la ciudadanía y el desarrollo sostenible. Su aplicación emana de la conciliación de la dimensión económica, social y medio-ambiental. Esto siempre en el marco de un desarrollo inclusivo, basado en el principio de la no discriminación, la igualdad de las oportunidades y del trato, así como la participación de todos, hombres y mujeres, en un proyecto de una metropolis ciudadana.

El contexto de la temática

La cuestión de los derechos Humanos en la Ciudad es el resultado del debate internacional que se concretó en la reivindicación del derecho a la ciudad, que ha ganado en importancia, en los años noventa, en torno a la afirmación de las ciudades como espacios colectivos que garantizan los derechos Humanos, a través del acceso equitativo a los servicios básicos y responsables de las políticas del desarrollo local. Este proceso dio lugar a la adopción de una serie de cartas locales de derechos Humanos:

- La Carta Europea para la Protección de los Derechos Humanos, firmada en el 2000por más de 350 ciudades europeas, en la ciudad de Saint-Denis, Francia,

- La Carta Mundial del Derecho a la Ciudad, redactada por los movimientos sociales participantes en el Foro Social Mundial de Porto Alegre - Brasil, 2001;

- La Carta de Derechos y Responsabilidades de Montreal, Canadá, 2006;

- La Carta de la Ciudad de México por el Derecho a la Ciudad, México, 2010;

- La Carta de Derechos Humanos de Gwangju, Corea del Sur, 2012.

- La Carta-Agenda Mundial de los Derechos Humanos en la Ciudad, que "tiene por objetivo la promoción y el reforzamiento de los derechos humanos de todos los habitantes de las ciudades, a través del mundo" (Ciudades y Gobiernos Locales Unidos- CGLU, Comisión de la Inclusión Social, Democracia Participativa y Derechos Humanos, 2011), constituye, hoy en día, uno de los mejores marcos federadores a nivel internacional, y tiene por objetivo implementar los derechos Humanos en la Ciudad, a través de planes de acción. Esta carta aspira, especialmente, a producir instrumentos al servicio de los gobiernos locales y promover la construcción de sociedades más inclusivas, democráticas y solidarias, mediante la asociación de las poblaciones, siguiendo un enfoque participativo.

Las comunidades locales y los derechos Humanos

Las comunidades territoriales pueden desempeñan un papel activo en materia de protección y promoción de los derechos Humanos, en su calidad de representantes de los ciudadanos y por el mandato de gestión de los asuntos locales de los cuales son investidos por los votantes. En este sentido, están invitados a promover y fortalecer la interdependencia entre los principios de los derechos Humanos y la democracia local.

En este contexto, la Agenda 21, tal como resultó de la Cumbre de la Tierra (Río, 1992) y, confirmada por Rio+20 - El futuro que aspiramos, aconseja a los responsables y a los electos locales que se doten de las herramientas de la elaboración, de la implementación, del seguimiento y de la evaluación de las políticas públicas locales. Este marco de intervención, muy relacionado con los objetivos del desarrollo sostenible, establece el marco de referencia operativo del desarrollo territorial, en vistas de los siguientes resultados:

- Garantizar la justicia social a través de: (i) la prosperidad de los hombres y de las mujeres; (ii) la solidaridad entre las regiones; (iii) el respeto de la diversidad;

- La eficiencia económica para una economía innovadora, próspera y responsable;

- La protección del medio ambiente para garantizar a las comunidades y a los ciudadanos, la salud y la seguridad, así como la preservación de la biodiversidad y los recursos.

Estos principios tienen por objeto proporcionar a las autoridades locales los instrumentos para las políticas locales inclusivas que integren todas las partes, incluyendo, de manera especial, a las mujeres y los jóvenes. Éstos deben ser objeto de una evaluación para medir las realizaciones y los avances en los niveles de respeto y aplicación de los derechos Humanos a nivel local, regional y nacional.

Este marco de acción debe tener como corolario un sistema de gobernanza participativo, en el cual los agentes de los proyectos locales, electos, autoridades locales, asociaciones y ciudadanos, puedan desarrollar un trabajo de sinergia y apropiarse del enfoque. Se espera que este marco sea declinado en los planes operativos, destinados a promocionar los territorios productivos, inclusivos y sostenibles.

Objetivo del taller

Promover y fortalecer los principios de los derechos Humanos a nivel de la ciudad, para un proyecto de una ciudad compartida, en el marco de la democracia local participativa, para las ciudades productivas económicamente, inclusivas socialmente y sostenibles medioambientalmente.

Los resultados esperados

- Sensibilizar y movilizar a los agentes locales para el desarrollo local en torno a la cuestión de los derechos Humanos en las políticas de la ciudad, para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos y de la participación en un proyecto de territorio colectivo.

- Presentar un alegato ante los agentes institucionales y los actores que obran en favor de los derechos Humanos sobre la necesidad de adoptar un enfoque de derechos Humanos en las políticas de planificación urbana, para unas ciudades equitativas, inclusivas y sostenibles.

- Ponerse de acuerdo sobre los contenidos y las modalidades de aplicación de los instrumentos relativos a los derechos Humanos en la ciudad, sobre la base de los textos relacionados.

-Compartir las buenas prácticas de los derechos Humanos en la ciudad, en vistas de su apropiación y su difusión, a través del intercambio de experiencias y de la cooperación, nacional e internacional.

- Adoptar las recomendaciones para la elaboración de los marcos normativos en materia de los derechos Humanos en la ciudad, y su integración en las políticas públicas.